En el año 2010 se ha producido un severo ajuste en la Industria Farmacéutica, debido a una serie de fuerzas de fondo que empujan, desde hace tiempo, a realizar cambios en la estructura de negocio de los laboratorios farmacéuticos, y que el Real Decreto del Gobierno, relativo a la reducción de precios en los medicamentos incluidos en el Sistema Nacional de Salud, ha acabado de decantar.
La concentración de compañías a través de fusiones y adquisiciones, la progresiva aparición de las Especialidades Farmacéuticas Genéricas, el endurecimiento regulatorio para el desarrollo de nuevos fármacos innovadores, la sobredimensión de las redes de ventas o la presión en costes de las economías en desarrollo, entre otras causas, llevaban tiempo forzando a un ajuste en el sector, que éste en gran medida era reacio a implementar.
En el momento que la crisis financiera internacional ha contagiado el sistema público de deuda soberana y, en consecuencia, los presupuestos de los Estados, éstos se han visto obligados a reducir sus principales partidas de gasto, buscando aplacar la desconfianza de los mercados internacionales. El gasto sanitario obviamente no ha estado exento de este ajuste presupuestario, ya que representa uno de los principales componentes del gasto en los presupuestos de las sociedades del bienestar de las economías occidentales.
En España este ajuste se materializó en un Real Decreto que reduce en un 7% el precio de los fármacos innovadores y un 30% en las EFG, afectando directamente al margen comercial de la industria. De esta forma, la Industria Farmacéutica, que siempre había tenido un comportamiento bastante acíclico y de mercado refugio en los momentos de crisis económica, se ha visto forzado a recortar de forma agresiva la estructura de costes de su modelo de negocio.
Las consecuencias de este ajuste se han materializado en los diferentes departamentos que componen un laboratorio farmacéutico. Desde el descenso de la inversión en I+D, los presupuestos de marketing, la eliminación o externalización de redes enteras de Visita Médica, la deslocalización de las estructuras de producción a economías con menores costes, hasta, en definitiva, la materialización de Expedientes de Regulación de Empleo y la congelación de nuevas contrataciones.
La congelación del head count en las organizaciones farmacéuticas a forzado a los responsables locales de las multinacionales o en las compañías nacionales a buscar nuevas soluciones de recursos humanos. La principal herramienta a la que han recurrido en momentos de acumulación de trabajo o necesidad de personal, sin posibilidad de incorporar personal indefinido, ha sido la contratación por proyectos de duración determinada, es decir, la contratación temporal, ya sea de forma directa o a través de empresas de trabajo temporal.
Esta solución permite hacer frente a las necesidades de personal en un momento determinado, sin tener que hacer frente a gastos fijos de personal, facilitando el ajuste de personal en función de cada coyuntura de mercado y sin renunciar a la captación de personal especializado. Además, y tal vez como una de sus principales ventajas, permite protegerse del riesgo del periodo de prueba y formación de los trabajadores. En el momento que surja la posibilidad de asentar posiciones en plantilla, serán estos profesionales, formados y plenamente introducidos en el sistema y cultura de la organización, los que optarán a estas plazas de forma preferente. Esta tendencia se ha materializado en todas las áreas de la organización, desde producción o calidad, hasta la fuerza de ventas.
Desde la perspectiva del profesional, se ha producido en cambio en el paradigma de trabajo. La principal razón de la estabilidad profesional será la propia especialización y experiencia adquirida. En estos momentos de dificultad para acceder al empleo, la principal motivación del profesional es trabajar. Obviamente en primer lugar por su salario, pero sin duda en gran medida en busca de la mencionada adquisición de experiencia y conocimientos y capacidades especializadas. Por otra parte, es importante señalar que esta flexibilidad en el profesional no se limita a jóvenes o trabajadores menos cualificados. Sólo hay que observar como avanza el concepto de Interim Managment como “cultura de vida y trabajo”, que ya hace años funciona en los países anglosajones o del Norte de Europa.
La necesidad de trabajo temporal especializado
Estos cambios no sólo afectan a las organizaciones empresariales y sus profesionales. Las empresas de selección de personal y trabajo temporal han tenido que adaptarse rápidamente a las nuevas necesidades de sus clientes. La comentada necesidad de recorte de costes que lleva el trabajo temporal a todas las áreas y niveles de las empresas, ha producido un cambio hacia un perfil cada vez más especializado sujeto a la selección y contratación temporal.
En el contexto de la Industria Farmacéutica esta necesidad es sin lugar a dudas mucho mayor. La específica y exigente normativa en producción, I+D y Ensayos Clínicos del sector, o las características especiales del ciclo y canal de venta representan, en ámbitos muy diferentes, el mejor ejemplo de la singularidad del sector.
Esta singularidad obliga a los proveedores de trabajo temporal a una alta especialización en sus conocimientos para poder llevar a cabo una correcta selección y evaluación de los profesionales a contratar por sus clientes. Es difícil poder atender las necesidades de la Industria Farmacéutica y aportarle un verdadero valor añadido con unos conocimientos y una selección generalista.
Nuestro sector se encuentra en uno de los momentos de mayor importancia y cambio de los últimos años. Debemos entre todas las partes implicadas buscar nuevas soluciones que permitan continuar el éxito de la Industria Farmacéutica en la permanente mejora de la salud. Manteniendo a la Industria Farmacéutica en la punta de lanza del desarrollo y estabilidad de la sociedad del bienestar. Y sin perder en ningún momento el foco en el profesional; en la calidad, seguridad y especialización del Capital Humano como núcleo fundamental de la cadena de generación de valor de uno de los sectores más innovadores de nuestra economía.
(4 comentarios)
No hay comentarios:
Publicar un comentario